martes, 31 de mayo de 2011

Feeling up to anything

Hoy mi día ha sido horrible. Me desperté a las 6:53 por culpa del insomnio. Pillé la báscula que tengo escondida, la puse delante del espejo, me desnudé… Y no pude. Al ver mi figura reflejada en el espejo me entró el pánico, el odio, el asco. No pienses, está prohibido. 
Guardé la báscula sin usar y bajé a desayunar. Al ver toda esa comida me entró la ansiedad pero pude aguantarme. Últimamente he recuperado el control, ¿cuánto tiempo durará? No mucho seguro. No pienses, está prohibido. 
Pillé el coche y me fui a la biblioteca de la universidad. Todo el mundo estudiando para los exámenes de sus carreras, y yo con selectividad (por tercera vez). Llegaron unas cuantas amigas y se pusieron a estudiar. Pasaban hojas y hojas ya aprendidas; y yo con el mismo maldito párrafo que no se me metía en la cabeza. ¿Qué estarán pensando de mi? Después salimos y una me preguntó: “Bueno, pero a falta de una semana ya lo tienes que tener todo aprendido, ¿no?”. Mentí. No lo tengo aprendido, me queda demasiado, y a ritmo de 127846 horas por párrafo nunca seré capaz, soy una inútil. No pienses, está prohibido. 
Me fui de compras, me acababan de dar 70 euros de paga para todo el mes de junio. Me quedan 5 euros. Necesitaba comprarlo todo. Y en ello se me fue toda la mañana. Era la 1 y me quería ir a mi casa, pero no podía porque se suponía que comería fuera. Así que dos horas dando vueltas, perdiendo el tiempo, justo lo que necesito. No pienses, está prohibido. 
Pero no podía parar de pensar, llegué a casa me tomé unos laxantes y empecé a sentirme peor por momentos. Más ansiedad. Atracón, vómito. Joder, llevaba muchísimo sin un atracón. Y lo peor es que no sirvió de nada, porque me sentía más nerviosa por cada minuto que pasaba. Pensé en cortarme, ese pensamiento siempre está presente; pero decidí mejor pedirle a mi madre una pastilla para la ansiedad. Las tiene escondidas por miedo a lo que haga con ellas (?). Me dio una. Yo tenía más escondidas así que me tomé 2 más. Toda la tarde adormilada, o lo que es lo mismo, perdida. Por lo menos paraste de pensar.
Hasta ahora. Llamó mi papá (no vive conmigo, sino en Venezuela por motivos de trabajo y viene un par de veces al año). “No te agobies, Valeria. Ya lo tienes todo estudiado. Estamos a martes, en una semana se acaba todo”. En una semana se acaba todo. Una semana, una semana. Mierda, y yo perdiendo el tiempo. Joder, perdí un día que me hace falta enormemente. No pienses, está pro… ¡Cállate, joder! ¡Déjame en paz de una vez! ¡Ya no te quiero en mi cabeza, fuera! Joder, joder, joder. Una maldita semana. Failed. Useless. Failure. Not good enough. Not skinny enough. Not smart enough. Never enough. Hurt. Fucked. Worthless. Quitter. Disgrace. Sunk… 
Y lo peor de todo, es que en vez de querer estudiar, no haga nada. No estoy motivada para intentar algo en las que tengo todas las de perder… Soy de esas personas que han sido golpeadas tantas veces en la vida que, para no ser heridas nuevamente, prefieren no arriesgarse otra vez. Tengo miedo. Miedo de ser feliz.

lunes, 30 de mayo de 2011

Hola, soy una gorda triste pero estudiosa


Estoy bien. Bueno, no. La razón por la cual no me he pasado por aquí a publicar es porque entrar en el blog me deprime. No por ustedes, ni mucho menos. Sino porque estoy deprimida (¡gran novedad!). Estoy mal por dentro, pero no puedo pensar en ello. Cada vez que empiezo a pensar algo diferente que no sean los estudios, me deprimo así que tomo una pastilla para la ansiedad y sigo estudiando. Tengo miedo de lo que pasará el 9 de junio, día en el que acabo los exámenes. Tengo miedo de lo que pasará el 17 de junio, día en el que me dirán si entro a medicina o no. Tengo miedo de mi. Pero no puedo pensar en ello, ni en lo gorda que me siento, ni en el pánico que me da subirme a una báscula. No puedo contarles tampoco lo sola que me siento últimamente y lo mal que estaría sino fuera porque hippie91 está siendo mi anclaje a la realidad y me da una razón por la cual seguir a delante. No sabes cuando te debo por estar siempre ahí :)
Lo siento si esta entrada es tan rara, pero de verdad que no puedo escribir. Solo me pasaba para decir que estoy… Dejémoslo en que estoy. ¿Aunque a quien le importa? Y esta pregunta va dirigida especialmente a las personas que (no) están físicamente conmigo.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Believe me, I'm fine...

Malditos cambios de ánimo… La imagen me define perfectamente en estos momentos: Quiero ser feliz, quiero adoptar la nueva mentalidad de la que hablé, quiero vivir… Joder, ¿es mucho pedir? Parece como si ahora utilizase la máscara que empleo con los demás pero conmigo misma. No sé muy bien como explicarlo, pero es que quiero sentir todo esto, cuando simplemente no es posible. Me autoengaño. Otra vez…
Llevo puesta la pulsera que me pusieron en Urgencias hace 80 días, los mismos que llevo sin cortarme. “Fecha de atención: 06/03/2011 (23:22). Fecha de nacimiento: 06/03/1992”. Ese día estaba de bajón y mis padres no tardaron en recriminármelo. Como si lo hiciese a propósito… El caso es que se cansaron y se marcharon a un bar a tomar algo el día de mi cumpleaños. Me dejaron sola en mi habitación el día de mi cumpleaños… Me sentí vacía y todos los sentimientos, ideas o autocríticas que intentaba evitar; salieron a flote. Empecé a llorar de manera desconsolada, no podía parar por más que lo necesitase. Cogí una cuchilla que tenía escondida y me empecé a cortar la parte superior de la pierna derecha. Los primeros cortes eran limpios y poco profundos, siempre en series de 5; que empezaban a sangrar y me servían de morfina natural. Paraba de llorar y todo parecía estabilizarse. Hasta que se pasaba la dosis y necesitaba más, pero ya los pequeños cortes no eran suficientes. Cortes más seguidos, más grandes y más profundos eran el precio de mi tranquilidad. A día de hoy puedo contar 75 cortes, aunque muchas cicatrices ya son casi imperceptibles. Recuerdo no poder parar, me daba miedo a mi misma. Sinceramente no sabría decir que hubiese pasado si no hubiese llamado a Paula. Esta chica es la razón que me obliga a seguir adelante, es la mejor amiga que alguien pudiese desear tener. A veces pienso que no la merezco. En fin, recuerdo que llegó a mi casa y me llevó al hospital. Ya no recuerdo nada más, sinceramente necesitaba desconectar de una realidad que había podido conmigo.
No sé porqué he escrito todo esto, creo que necesitaba contarlo. Creo que necesitaba recordarme que la razón por la cual me pongo esa máscara día a día es para protegerme de mi misma… 


P.D: Pásense por mi tumblr ;)

lunes, 23 de mayo de 2011

Nueva mentalidad :)


-entrada larga- IMPORTANTE VER VIDEO FINAL!

Estoy bien. No estable, ni normal, ni mas-o-menos, no. Estoy bien. Hace tiempo que no podía decir algo así, pero hoy estoy bien. Quizás no pueda decir feliz todavía, pero para mí el hecho de no estar en el subsuelo lo es todo. Ojalá pudiera decirles el por qué, pero no lo sé ni yo. Simplemente me di cuenta de mi situación, y recalco lo de MI situación. Exacto, es MI vida, es MI depresión, son MIS preocupaciones… ¿Entienden? Me di cuenta de que ni las pastillas, ni el psicólogo, ni los amigos, ni nadie puede hacerme cambiar ni hacerme sentir mejor porque son cosas externas a MI ser. Yo soy la única que puedo hacerme cambiar. Puff es muy difícil explicarlo con palabras… Les voy a contar lo que pasó este fin de semana a ver si así pueden llegar a la misma conclusión que yo.
Bien, el jueves me fui a Madrid a realizar dos exámenes de admisión para Medicina en dos universidades privadas. El examen del viernes me salió bastante bien, me entraron cosas que no sabía pero como era tipo test respondí según me dictaba mi instinto y al llegar a casa y buscar las respuestas a esas preguntas, ¡las tenía todas bien! (Gracias instinto…). Pero el examen del sábado… Era demasiado difícil. Me salió fatal. Horrible. Creo que lo suspendo, y no es por echármelas de inteligente, pero he suspendido muy pocos exámenes en mi vida. En fin, al salir lo único que me apetecía era llorar. Deseaba gritar, cortarme, comer… En definitiva, desahogarme. Pero no lo hice porque estaba con mi madre y no quería que se diese cuenta de lo mucho que me afectaba haber hecho mal ese examen.
Ese mismo día nos regresamos a Coruña. 6 horas en coche en las que pasaron varios pensamientos por mi cabeza: ¿Y si no valgo para medicina? Igual la frase “querer es poder” no va conmigo… Quizás llevo toda la vida autoengañandome y pensando que era lo suficientemente inteligente para esa carrera, cuando no es así. ¿Debo conformarme con enfermería, fisioterapia o cualquier otra carrera diferente? Fracasé, fracasé, fracasé…
Esos pensamientos se repetían una y otra vez, y deseaban plasmarse en lágrimas. Pero yo lo impedía por mi mamá. Los reprimí hasta tal punto que al llegar a casa, cuando se suponía que ya podía hacer todo lo que quisiera, no aparecieron. Me di cuenta de varias cosas que se pueden resumir en lo siguiente:
Soy yo quien decide si llorar o seguir adelante. Si fui capaz de no deprimirme en esas 6 horas, ¿por qué no intentarlo en el día a día? Hay gente que tiene una vida lamentable y aún así es capaz de ver el lado positivo, por pequeño que sea; ¿por qué yo no puedo ser así? Soy yo quién decide entre sentirme fatal por haber “fracasado” en el examen del sábado, o sentirme alegre por mi buen examen del viernes. Nada en la vida es perfecto, habrán malos y buenos momentos, pero lo que hace la vida más placentera es intentar sobreponer los buenos y ver el vaso medio lleno.
Vale, fracasé el sábado, ¿y qué? Si me deprimo ahora, no podré dar lo mejor de mi en el siguiente examen. Si me deprimo ahora, no podré seguir intentándolo. Esto se puede extender a todo en la vida. En mis manos está el seguir quejándome de lo mal que me trata la vida, o en levantarme y celebrar mis pequeños logros. Sí, quizás este fin de semana comí como una cerda, pero tengo dos opciones: o me deprimo y sigo comiendo ya que todo está perdido; o tomo esa mala experiencia como sustento de mi ayuno del domingo y de hoy.
Chicas, hay que ser positivos en esta vida. No pueden rendirse ni tirar la toalla en ningún ámbito de su vida. Luchen por lo que quieren y verán las recompensas. Yo voy a seguir luchando por entrar en medicina, quizás este año no lo consiga o quizás sí; pero ¿saben qué? Tengo a penas 19 años y créanme que me voy esforzar cada año que me resta en alcanzar mis sueños porque en eso consiste la vida: en irse superando día a día y ser capaz de celebrar cada logro, por pequeño que sea. 


jueves, 19 de mayo de 2011

Medicina y algo más.

Bien, como ya expliqué hace algún tiempo (y perdonen el monotema) me faltan tres exámenes para universidades privadas y el examen de selectividad (para universidad pública). Los de la pública son el 8 y 9 de Junio, y tengo que subir mínimo 0,2 puntos para entrar en medicina en Santiago de Compostela que es donde quiero, aunque me conformo con cualquier otra universidad con tal de estudiar esta carrera. Si no entro, tengo un plan B que serían las universidades privadas de Madrid. Ya presenté un examen y mañana (viernes) y el sábado presento otros dos.
Estoy de los nervios… No, eso suena muy light. Creo que “Me estoy volviendo loca por segundos” se aproxima más a mi estado actual. Nunca he sabido manejar bien la presión, y no digamos ya la ansiedad que viene asociada… Y bueno, creo que no hace falta explicar como “manejo” esa ansiedad… No me he pesado, pero sé que he engordado una barbaridad… Pero mejor no hablar de eso, aunque es lo único que ronda por mi cabeza en estos momentos. Esa sensación de odio a ti misma cuando te miras en el espejo y te das asco pero aún así no puedes parar de comer. Esa sensación de incomodidad contigo misma al ser consciente de que toda esa comida va a hacer que te sientas peor pero eres incapaz de decir ¡basta! Esa culpabilidad posterior por todo lo que has tragado y la necesidad de tirarlo todo por el desagüe… Pero no puedes. No puedes porque ahora tú razón entra en juego y te recuerda que si vomitas, no podrás seguir estudiando después por el malestar físico, así que te obligas a sentarte en el escritorio e intentar pensar que nada ha pasado. Prometes en vano que no se volverá a repetir. Pero se repite. Una y otra vez. Y esa maldita voz que te recuerda todas las calorías ingeridas, te sigue atormentando y te hace ver cosas que en realidad no existen, te hace escuchar comentarios que en realidad no eran malintencionados y te hace sentir… No sabría explicar en palabras ese vacío en el que solo reinan las ganas de dejar de existir.
Me leo y me doy asco… En fin, que me voy a Madrid. Deséenme suerte por favor, de verdad que la necesito. Aunque en realidad lo que necesito es un poco de confianza en mí misma, ¿alguien sabe donde conseguirla?

martes, 17 de mayo de 2011

Meta a meta...

Nadie alcanza la meta con un solo intento, ni perfecciona la vida con una sola rectificación, ni alcanza la altura con un solo vuelo. Nadie camina la vida sin haber pisado en falso muchas veces.
Nadie recoge cosecha sin probar muchos sabores, enterrar muchas semillas y abonar muchas tierras. Nadie mira la vida sin acobardarse en muchas ocasiones, ni se mete en el barco sin temer a la tempestad, ni llega a puerto sin remar varias veces.
Nadie siente el amor sin probar sus lágrimas, ni recoge rosas sin sentir sus espinas. Nadie hace obras sin martillar sobre su edificio, ni cultiva amistad sin renunciar a sí mismo. Nadie llega a la otra orilla sin haber hecho puentes para pasar. Nadie deja el alma lustrosa sin el pulimento diario de la vida.
Nadie puede juzgar sin conocer primero su propia debilidad. Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible. Nadie conoce la oportunidad hasta que esta pasa por su lado y la deja ir. Nadie encuentra el pozo del placer hasta caminar por la sed del desierto.
Pero nadie deja de llegar, cuando se tienen la claridad de un don, el crecimiento de la voluntad, la abundancia de la vida, el poder para realizarse y el impulso de sí mismo. Nadie deja de arder con fuego dentro sin antes saber lo que es el calor de la amistad. Nadie deja de llegar cuando de verdad se lo propone...
Si sacas todo lo que tienes y confías en ti, esfuérzate, ¡por que lo vas a lograr!
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He de admitir que desde siempre he adorado los cuentos. Tengo cientos de ellos. Me encanta la posibilidad de aprender tanto en tan pocas palabras. Este, en especial, ha sido muy importante para mi estos días y quería compartirlos con ustedes. “Nadie consigue su ideal sin haber pensado muchas veces que perseguía un imposible.” Esa frase significa mucho para mi, porque hay veces que he querido abandonar todo por lo que he creído y he luchado tanto… Sin embargo, aquí sigo. Este mes se decide todo. Después del 10 junio todas las cartas estarán echadas para definir mi futuro, pero siempre tengo que tener presente que soy YO la que echa las cartas, soy YO la única que puede decidir lo que en realidad quiero y, finalmente, soy YO quien ha de esforzarse por ello. 
Espero que esto pueda ayudarles a enfocarse en sus metas, yo ya tengo claro las mías. Y también tengo claro que en la vida, no se trata de hacer lo posible, sino de hacerlo posible :)
D- 2 rebanadas de pan, queso, café
C- Caldo, café
Cena- 
Total: 300cal aprox.
Peso: 59 kilos. Sí, he engordado. No comprendo a mi cuerpo. Pero no me importa, he tenido tantas decepciones por culpa del peso que no voy a dejar que esta vez me haga venirme abajo. Tengo cosas más importantes en las que preocuparme, además que sé que ese peso lo bajaré pronto. 


P.D: Say welcome back to sktastic :)

sábado, 14 de mayo de 2011

Un día más... ¿o menos?

Borré la entrada anterior. Simplemente la había escrito porque necesitaba desahogarme y sinceramente no esperaba que nadie me fuera a comentar. Sin embargo, lo hicieron. Sé que siempre lo digo, pero es que son geniales chicas, de verdad que no sé que haría sin ustedes. Cada comentario, cada palabra, cada gesto que tienen conmigo es impresionante. De verdad que les agradezco que estén ahí. Hippie91, Selket, Principessa_93, remember.an, MissClaws, Sucht, Cristalady, mariposa, jupiter y seda: gracias :)
Siento mucho que algunas hayan pasado por todo lo que describí en la anterior entrada, es algo horrible por lo que nadie debería pasar. Pero, ¿saben qué? Tienen razón. Tenemos que aprovechar estas malas experiencias y hacernos más fuertes. Hay gente que tiene todo arreglado en la vida y hay gente (como nosotras) que han tenido numerosos obstáculos en la misma; pero hay que aprender de cada uno de ellos, de cada error y de cada problema. Tenemos que fortalecernos con cada caída y no sucumbir ante las heridas que esta nos produzca. Hay que seguir adelante SIEMPRE. Pase lo que pase, hay que seguir adelante y nunca rendirnos… 
Cambiando de tema. El título de la entrada se refiere a que ya ha empezado la cuenta atrás para los exámenes que determinarán mi entrada en medicina. Ya tuve uno, y el fin de semana siguiente tengo dos más. Y, finalmente, el 7 y 8 de junio tengo Selectividad. Estoy demasiado agobiada, todo el mundo me dice “Ya verás como lo logras”, pero tengo miedo a fallar, otra vez. Empieza la cuenta atrás y por más que me cueste me tengo que esforzar al máximo para conseguir lo que deseo. Así que ya me voy disculpando por adelantado si no me puedo pasar por los blogs, pero lo primero es lo primero.
Tema peso: 56,9. Primera vez en mi vida que veo el 6 y ya lo empiezo a notar en la ropa. Esa es la parte positiva, la negativa está claro: mareos, insomnio, dolor de cabeza, cansancio… Todo esto por culpa de la “equilibrada” alimentación que llevo. (Nótese la ironía).
De nuevo, gracias por todo :)
Desayuno- 2 rebanadas de pan, café
Comida- manzana
Cena-
Total: 240 calorías aprox.

miércoles, 11 de mayo de 2011

No le des más vueltas...

Estos días no he tenido ganas de nada. Me he dedicado a ocupar mi tiempo estudiando con el único objetivo de dejar de pensar; porque cuando empiezo a pensar, los recuerdos del sábado me vienen a la cabeza. No voy a entrar en detalles (y menos por aquí) pero simplemente voy a decir que me dejé llevar por mis emociones. Estaba harta de todo y pensé que el alcohol era la solución a mis problemas. Sin embargo, eso mezclado con los medicamentos que estoy tomando acabó por ocasionarme más inconvenientes de los que ya tenía… ¡Cómo si tuviese pocos!
Pero en fin, voy a seguir el consejo que me dio una amiga por mail (sí, estoy hablando de ti) y voy a intentar quedarme con la parte buena. Si me lo pasé bien, genial. Y sino, pues no le daré más vueltas. Gran consejo, gracias por aguantar mis paranoias :)
Así que caso cerrado y a ver el lado positivo de la vida. Punto. 
Estoy en 57,6. Es el peso más bajo que he visto desde que empecé. Sí, no estoy en los 40 ni en los 60. Estoy pesando 57,6. Hasta hace poco nunca decía mi peso porque me costaba admitir que tenía un problema con la comida, pesando tanto. Osea, en estos blogs hay chicas que pesan 40 o incluso menos, ¿qué hacía yo con mis casi 60 kilos? Pero me da igual. Yo no estoy orgullosa de tener esta enfermedad ni de todos los problemas que conlleva. Tampoco estoy orgullosa de haber bajado 17 kilos utilizando estos “métodos”. Pero ya está, no hay vuelta atrás y tampoco pretendo darla ahora. Peso lo que peso y punto. ¿Me avergüenzo de ese número? Yo diría que más bien me avergüenzo de la imagen que representa ese número en el espejo… Pero sé que todo esto se va a acabar pronto, mi estabilidad emocional lo suplica a gritos. Sé lo quiero, y sé que puedo, entonces ¿dónde está el problema?
Lo siento por toda esta parrafada pero tenía que decirlo. También tenía que decir que voy a empezar a poner mi “intake” al final de la entrada. No espero que nadie me diga “oh, genial intake” ni “me gustaría tener la fuerza de voluntad que tú tienes”, porque no se llama fuerza de voluntad, sino terror a engordar. En fin, quiero ponerlo para demostrarme a mi misma que puedo, para nada más.
Gracias por estar ahí chicas :)
Desayuno- 2 rebanadas de pan, café 
Comida- 
Merienda- café
Cena- 
Total: 180 cal aprox.

jueves, 5 de mayo de 2011

Dr.Jekyll y Mr.Hyde


¿Nunca has sentido como si fueses dos personas a la vez? ¿Como si tu vida estuviese controlada por dos personalidades opuestas, las cuales tienes que reprimir por el-qué-dirán? ¿Nunca has sentido como si tuvieses un monstruo anidado en tu interior, el cual se muere por salir? ¿Como si tu día a día fuese una perenne guerra de ti contra ti mismo?
Y, ¿qué me dirías si te diese una forma de separar ambas personalidades? ¿Aceptarías una poción capaz de liberar esa disputa en tu conciencia de estas dos naturalezas opuestas? 
Yo sí. Esta decisión la tomé hace unos años ya. Fui capaz de abandonar un elemento, para dejarme llevar por los deseos del otro cuando yo quería. Tenía a mi disposición ser quién yo quería ser en cada momento. Solo tenía que aplicar esta poción y disfrutar de un vida en apariencia equilibrada, en apariencia soportable. Sin embargo, nunca llegué a darme cuenta de lo que esto estaba ocasionando en mi interior, de lo mucho que esa “poción maravillosa” estaba deteriorando mi ser como tal, hasta el punto de poder afirmar a día de hoy que esto controla mi vida. 
Sin quererlo, este remedio ha corrompido mi interior y juega conmigo cual títere. Mi vida se ha resquebrajado tanto que todo se ha vuelto limítrofe: o es una, o es otra. Black or white. Ya no puedo escoger que parte de mi quiero interpretar, sino que ellas mismas son las que deciden salir en el momento que desean, sin control alguno.
No sé exactamente cuando pasó todo esto. Al principio todo era genial y de color de rosas. Conseguía lo que quería, cuando quería. Había alcanzado la felicidad y era capaz de liberar las frustraciones que me molestaban únicamente con un poco de esta poción. Pero ese estado de felicidad no era más que el ojo del huracán, el subidón antes de la caída, la embriaguez previa a la depresión. No sé exactamente cuando pasó, pero ahora me doy cuenta de mis errores, quise más de lo que podía poseer y ahora estoy pagando las consecuencias… 
Maldita la hora en que decidí tomar este camino y probar por primera vez esa poción mágica llamada comida.

martes, 3 de mayo de 2011

Morena :)

Soy una persona a la que le cuesta muchísimo expresar lo que siente, por eso me resulta tan complicado decir un simple “te quiero” o apoyar a la gente cuando más lo necesita. Yo soy más de gestos, pequeños detalles que reflejan mi verdadero interior. ¿Por qué digo todo esto? Porque necesito que tú, Morena, entiendas que a pesar de que no hayamos podido hablar mucho por msn o nuestra amistad no haya sido diferente a cualquier otra; significas muchísimo para mí. Quiero que entiendas que aunque no sea muy capaz de explicarlo con palabras, eres una persona que me ha marcado y de la que me voy acordar de por vida. Tú supiste ayudarme a levantar cuando más lo necesitaba, cuando lo veía todo negro, cuando estaba desesperanzada. También estás allí para celebrar mis logros y te alegrabas sinceramente por mi felicidad. No te puedes imaginar lo importante que es eso para mí, ya que a lo largo de toda mi vida, las personas que he considerado mis “amigos” me jodieron tanto que aprendí a crearme un escudo a mi alrededor impenetrable. Cada vez que me abría a alguien, éste terminaba por hacerme daño. Siempre pensé que no sería capaz de volver a confiar en nadie, ni de considerar a alguien “amigo” porque esa palabra pasó a tener tanto significado como un “te quiero” para mí. Sin embargo, al abrir este blog me di cuenta de que hay personas como tú -o como hippie91 o Snowbunny o soñardespierta...- por las que merece la pena arriesgarse y volver a creer en la amistad. 
Te quiero, Morena. Te quiero mucho y aunque ahora no pueda estar contigo para ayudarte a ahuyentar a esas sombras, quiero que sepas que estoy aquí. No estás perdida ni sola, me tienes a mi y sé que también a mucha gente más porque eres una persona super especial. 
Me siento tan impotente por saber que estás mal, que siento un malestar en el pecho constante. Lloro cada vez que leo tus entradas porque sinceramente no sé como ayudarte así que espero que cuando veas esta entrada puedas sacar un pequeña sonrisa. Vales demasiado como para dejar que todo se vaya a la mierda por un chico, ya que ese no sería un final feliz para una persona como tú. Te mereces un final feliz y espero de verdad que sepas encontrarlo :)

lunes, 2 de mayo de 2011

Empieza la cuenta atrás...


+ “Valeria, ¿estarías preparada psicológicamente en el caso de que no volvieras a entrar en medicina?”
- “No, no lo estoy”
Ya no es cuestión de querer estudiar mi vocación o no, se ha convertido en algo más. Necesito entrar en medicina, necesito ver que valgo para algo. Mi estabilidad emocional depende de ello. Y ya solo queda un mes, 30 días y se acaba todo. Me tengo que esforzar al máximo, dar lo mejor de mi por muy negro que vea el camino. Pero es que me siento tan débil emocionalmente como para afrontar tan difícil camino...
¿Y qué pasará conmigo si no entro? Prefiero no pensar en ello, porque solo una idea clara se me viene a la cabeza. 
En fin, Empieza la cuenta atrás…
Muchas gracias por el apoyo que me dieron para el examen, en serio, me dieron un motivo para esforzarme al máximo. Es genial poder contar con gente como ustedes :) El examen me salió bastante bien, era clasificatorio; es decir, nos presentamos sobre 1.000 personas de las cuales solo pasarán unas 400. Después hacen un test psicológico y una entrevista personal y el número de clasificados baja a 200 o por ahí. Espero pasar la primera fase, y lo del test no me preocupa porque sinceramente, sé mentir muy bien. Aunque todo esto solo es el plan B, ya que mi objetivo es entrar en una universidad pública. 
Tema peso: 59,0. -900gr desde la última entrada. Estoy sorprendida, pensaba que con este viaje iba a engordar, pero no fue así. Hoy me toca ayunar, y mañana también y pasado… Necesito “desaparecer”. No sé explicarlo muy bien, pero cada vez que siento que todo en mi alrededor se va a la “mierda”, necesito hacer un paréntesis y sentir que soy capaz de controlar algo, aunque sea mi cuerpo. Necesito entrar en ese estado de tranquilidad y de “desprendimiento” del cuerpo que te proporciona el ayuno, es como estar presente pero a la vez no. Quiero librarme de toda esta desesperación que me está matando por dentro… Pero bueno, quién mejor que ustedes para entenderme.
Hippie91, te mereces más que una simple mención. Te mereces una entrada que te dedicaré en breves. Eres la mejor amiga que una “gorda psicópata” pudiese desear. Me alegro de haberte conocido y de que no hubieras seguido el consejo de tu amiga de “correr”. Gracias por estar ahí y recuerda que yo lo estaré siempre, pase lo que pase :)