Hoy mi día ha sido horrible. Me desperté a las 6:53 por culpa del insomnio. Pillé la báscula que tengo escondida, la puse delante del espejo, me desnudé… Y no pude. Al ver mi figura reflejada en el espejo me entró el pánico, el odio, el asco. No pienses, está prohibido.
Guardé la báscula sin usar y bajé a desayunar. Al ver toda esa comida me entró la ansiedad pero pude aguantarme. Últimamente he recuperado el control, ¿cuánto tiempo durará? No mucho seguro. No pienses, está prohibido.
Pillé el coche y me fui a la biblioteca de la universidad. Todo el mundo estudiando para los exámenes de sus carreras, y yo con selectividad (por tercera vez). Llegaron unas cuantas amigas y se pusieron a estudiar. Pasaban hojas y hojas ya aprendidas; y yo con el mismo maldito párrafo que no se me metía en la cabeza. ¿Qué estarán pensando de mi? Después salimos y una me preguntó: “Bueno, pero a falta de una semana ya lo tienes que tener todo aprendido, ¿no?”. Mentí. No lo tengo aprendido, me queda demasiado, y a ritmo de 127846 horas por párrafo nunca seré capaz, soy una inútil. No pienses, está prohibido.
Me fui de compras, me acababan de dar 70 euros de paga para todo el mes de junio. Me quedan 5 euros. Necesitaba comprarlo todo. Y en ello se me fue toda la mañana. Era la 1 y me quería ir a mi casa, pero no podía porque se suponía que comería fuera. Así que dos horas dando vueltas, perdiendo el tiempo, justo lo que necesito. No pienses, está prohibido.
Pero no podía parar de pensar, llegué a casa me tomé unos laxantes y empecé a sentirme peor por momentos. Más ansiedad. Atracón, vómito. Joder, llevaba muchísimo sin un atracón. Y lo peor es que no sirvió de nada, porque me sentía más nerviosa por cada minuto que pasaba. Pensé en cortarme, ese pensamiento siempre está presente; pero decidí mejor pedirle a mi madre una pastilla para la ansiedad. Las tiene escondidas por miedo a lo que haga con ellas (?). Me dio una. Yo tenía más escondidas así que me tomé 2 más. Toda la tarde adormilada, o lo que es lo mismo, perdida. Por lo menos paraste de pensar.
Hasta ahora. Llamó mi papá (no vive conmigo, sino en Venezuela por motivos de trabajo y viene un par de veces al año). “No te agobies, Valeria. Ya lo tienes todo estudiado. Estamos a martes, en una semana se acaba todo”. En una semana se acaba todo. Una semana, una semana. Mierda, y yo perdiendo el tiempo. Joder, perdí un día que me hace falta enormemente. No pienses, está pro… ¡Cállate, joder! ¡Déjame en paz de una vez! ¡Ya no te quiero en mi cabeza, fuera! Joder, joder, joder. Una maldita semana. Failed. Useless. Failure. Not good enough. Not skinny enough. Not smart enough. Never enough. Hurt. Fucked. Worthless. Quitter. Disgrace. Sunk…
Y lo peor de todo, es que en vez de querer estudiar, no haga nada. No estoy motivada para intentar algo en las que tengo todas las de perder… Soy de esas personas que han sido golpeadas tantas veces en la vida que, para no ser heridas nuevamente, prefieren no arriesgarse otra vez. Tengo miedo. Miedo de ser feliz.










