martes, 1 de noviembre de 2011

Adiós (última entrada)



No me salen las palabras para redactar esta entrada, pero creo necesaria hacerla. Me voy definitivamente del blog y no tienen idea de la inmensa pena que me da hacerlo pero necesito este cambio, necesito dar un paso hacia adelante. He tardado demasiado tiempo en darme cuenta de que esto se me está yendo de las manos y no pienso permitir que siga a más. 
Desde pequeña solo he querido dos cosas de forma clara: ser médico y ser delgada. El año pasado no conseguí entrar en medicina así que empleé todas mis fuerzas en conseguir mi otro objetivo, sin darme cuenta de que poco a poco me dejaba controlar más por mis emociones y mi ansiedad, sin ver más allá de la enfermedad. Durante este año he tomado muy malas decisiones que no solo me afectaron a mi, sino también a mi familia. Les he causado tanto dolor que es imperdonable. Solo he visto llorar a mi papá dos veces en mi vida, una fue cuando me buscó a urgencias el día de mi cumpleaños por haberme cortado toda la pierna derecha; y la segunda fue cuando tuve que vomitar un atracón prácticamente en frente de su cara. Y aún así me siguen queriendo, y aún así les sigo haciendo daño conscientemente. 
Durante este año también me llevé muchísimas decepciones con los que consideraba mis “amigos”, pero eso también me sirvió para valorar a las personas que realmente me querían, tanto las que ya conocía como la que conocí este mismo año (a la cual sinceramente le debo demasiado. Sí, eres tú). Y es que mi estadía en el blog también tuvo sus grandes recompensas. Conocí a mucha gente de las cuales me llevaré un gran recuerdo porque estaré por siempre en deuda. Gran parte de ustedes me han ayudado desinteresadamente y se han preocupado por mi pese a que ni yo misma lo hacía. Me han hecho entender que la mayoría de nuestros males son causados por nosotras mismas y que si pusiésemos el mismo empeño en adelgazar que en ser felices, podríamos alcanzar todo lo que nos propongamos. Ustedes le han dado un significado a la frase After a hurricane comes a rainbow y eso es algo a lo que pienso aferrarme fuertemente para seguir adelante. 
Este año también ha tenido otro punto positivo: conseguir entrar finalmente en medicina en una ciudad maravillosa. Pero aunque las primeras semanas estaba realmente feliz, el éxtasis de la novedad se ha ido agotando hasta el punto de darme cuenta de que no estoy bien. Pensé que lo estaría, pero no es así. Estoy mal y eso no me permite disfrutar al 100% de esta vida con la que siempre he soñado. Me encantaría poder salir con mis nuevos amigos a cenar y reírme a carcajadas por cualquier tontería sin tener que pensar si vomitar o no la comida, o a cuantos días de restricción tengo que someterme. Me encantaría vivir de verdad, tengo hambre de situaciones nuevas y de sentir auténtica felicidad. 
Sé que el cambio no será sencillo, sobretodo porque no pienso hacerlo sin haber adelgazado mínimo hasta los 50; pero el cerrar el blog es una decisión que tenía que tomar. Mucha suerte en todo lo que se propongan y de verdad que se los vuelvo a decir, gracias por todo