Esta es una entrada corta ya que no tengo mucho tiempo. Me estoy yendo a pasar el fin de semana a Madrid, donde voy a presentar un examen de Inglés de la universidad Europea de Madrid. No es cualquier examen, es EL examen. En el están puestas muchas de mis esperanzas de cumplir mi sueño de entrar en medicina. Así que voy a abusar de ustedes un poquito más y les voy a pedir que me deseen suerte y me apoyen un montón porque siempre me deprimo muchísimo antes de los exámenes por el miedo que me da el fracaso. Muchísimas gracias por los comentarios en la otra entrada, prometo que voy a responder a cada uno de ellos porque de verdad que me sentí muy contenta al leer cada uno de ellos.
Sobre mi peso, ya lo ven: 59,9 kilos. Me avergüenzo demasiado de él pero prometí ponerlo siempre. Admito que no es una sobrada como los 75 que llegué a pesar, pero tampoco son los 45 que deseo. No quiero que nadie que pese más que yo se sienta mal por mis palabras, hay chicas que pesan más y que son bellísimas. Sin embargo, yo no. No me gusta hablar mucho de mi cuerpo, porque solo citaría palabras como “asco, odio, grasa…” y la última vez que pensé en eso, acabé mal. Fue el día de mi cumpleaños y quién me lee de antes sabrá lo que pasó ese día, quién no, pueden verlo aquí. El caso es que voy a cambiar, se los prometo en serio, no pienso defraudarme a mí misma, ni a ustedes, ni a hippie91, ni a soñardespierta, ni a Morena, ni a nadie.
Esta es la definitiva.
Morena necesito hablar contigo, a ver si coincidimos por msn. Te quiero mucho :)




