miércoles, 30 de marzo de 2011

Aclaraciones de una mente desordenada

Así tengo mi cabeza en estos momentos. Con ideas desordenadas. Sé lo que quiero, pero no sé definir prioridades. Me explico: Quienes me hayan leído desde antes, habrán notado que en mi vida solo he querido dos cosas: entrar en medicina y ser delgada. Siempre en ese orden. 
Este año me dijeron que no entraba en medicina así que basé mis días en conseguir mi otra meta: adelgazar. Hasta que hoy mi psicóloga me hizo una pregunta: “Valeria, ¿qué prefieres, medicina o ser delgada? Tienes que escoger solo una”. Antes, estaba claro que hubiera dicho medicina. Hoy dudé. Y bastante. Quiero las dos cosas, y las quiero juntas. No quiero ser delgada y no entrar en medicina; como tampoco quiero entrar en medicina y ser gorda. ¿Me explico? No quiero escoger una, pero debo. Creo. 
El comer como lo estoy haciendo me está causando que me sea muy difícil concentrarme. Estoy adelgazando, pero ¿a qué coste? Tengo que definir mis prioridades, pero es que se me hace tan difícil… He de admitir que este ha sido uno de los motivos por los cuales he estado mal estos días, pero debo agradecerle a dos personas por motivarme, consciente e inconscientemente. La primera es hippie91 que por Blackberry me ha demostrado ser una gran amiga con la que puedo contar siempre. Una amiga de esas que no te juzga (a pesar de tus gustos :P) y de esas que se le ocurren ideas geniales para conseguir ilusionarte en los peores momentos. Y la segunda, es soñardespierta. A pesar de que solo la conozca por el blog, ella sabe perfectamente que la aprecio muchísimo. Ver sus comentarios y sus entradas me animan bastante porque la considero una gran inspiración, y una mejor persona :)
Gracias a todas las demás también por estar ahí y demostrarme que pertenezco a algún sitio.
Y después de todo esto, decirles que no me voy a rendir. Ni yo, ni ustedes. Es necesario esforzarse por lo que se quiere y darle sentido a esto que tenemos por vida. Yo lo voy a hacer. Voy a darme dos semanas de margen e intentar luchar por las dos únicas cosas que me mantienen aquí. Sino lo consigo, me replantearé mis prioridades. Pero mientras tanto voy a demostrarme a mi misma de lo que soy capaz si me lo propongo y espero poder llegar a motivar a alguna de ustedes a conseguirlo también.



martes, 29 de marzo de 2011

Una entrada más

He escrito tres veces la entrada. La he borrado tres veces sin publicarla. La primera me parecía demasiado deprimente. La segunda una mentira. Y la tercera es la que acabo de escribir hace unos minutos y al releerla me di cuenta de que solo eran tonterías plasmadas en palabras. Quizás hoy no deba publicar nada, quizás será eso…
Pero quiero hacerlo aunque sea para agradecerles a todas y todos ustedes por demostrarme tal cariño. Sinceramente siempre he sido muy pesimista, así que pensé que casi nadie se acordaría de mi; pero al ver la cantidad de comentarios (y la calidad de los mismos) me hizo sentir… Querida. Gracias a todos, de verdad, me han dado razones para sonreír hoy a pesar de todo.
¿Qué pasó hoy? Pues se me cayó el mundo encima, estoy en Modo Off, pero no me puedo dar el lujo de estar mal enfrente de la gente que me rodea; así que sonrío. Y eso duele más. A ver como cuento esto sin que suene muy deprimente porque de verdad no me gustaría volver y que vean que estoy mal. Pero es que con ustedes no soy capaz de fingir porque es como si me engañara a mi misma… Da igual, prefiero no escribir. Lo siento, pero es que prefiero no amargarlas con el asco y el odio que siento hoy hacia mi persona… 
Mañana será un nuevo día :)

domingo, 27 de marzo de 2011

Segundas partes nunca fueron buenas...

Y esta no va a ser menos. ¿Volví? En cierto modo podría decirse que sí. Todavía no he decidido si quiero retomar el blog, pero me parecía muy irreal dejarlo de la forma que lo hice. Mi última entrada solo representó un momento en mi vida, más no representa mi realidad. Me explico: En mi última entrada supuestamente iba a dejar el blog para intentar encontrar la felicidad fuera de esta obsesión, para intentar superar la bulimia, para intentar vivir la vida que yo misma me fui quitando poco a poco. Y recalco el supuestamente porque las cosas no han sido así en absoluto.
Empecé tratamiento en el ABAC (Asociación de Bulimia y Anorexia de la Coruña) y mi vida ha dado un giro radical. Mis padres se enteraron de todo e “intentaron” ayudarme, a su manera. Estuve las primeras semanas fingiendo estar mejor, sin pesarme e intentando “superar” mi problema. Hasta que el 6 de Marzo, día de mi cumpleaños, no pude más. Mis padres se enfadaron conmigo porque no entendían como podía estar deprimida el día que cumplía 19 años, así que se marcharon de casa a cenar, dejándome sola con mis “tonterías”. Después todo pasó muy rápido: Encontré la báscula, 4 kilos aumentados, empecé a llorar histéricamente, pillé una cuchilla y me empecé a cortar la pierna. No podía parar. Llamé a una amiga y me llevaron al hospital. Unos cuantos puntos y de visita al psiquiatra de guardia.
Desde ese día han pasado más de dos semanas que me han servido para reflexionar sobre todo esto y he llegado a una conclusión: no estoy lista para cambiar. Quiero cambiar, pero no todavía. En este tiempo he vuelto a ponerme la máscara que creía superada y he vuelto a las andadas con todo lo que ello supone. He adelgazado los 4 kilos que engordé y me siento con más fuerza y ánimo que nunca, algo que debo agradecerle a las chicas de MDS por su apoyo y a una chica en especial con la que hablo todos los días por blackberry :)
Lo siento de verdad si decepciono a alguien con mi vuelta a este mundo pero deben entender que yo lo único que quiero es ser feliz y, desafortunadamente, esta es la única forma que conozco de serlo...

domingo, 27 de febrero de 2011

Adiós Mía...


¿Y tú que piensas cuando una gran amiga que lo tiene todo en esta vida (es guapa, delgada, estudia lo que quiere, sale de fiesta, es popular, simpática…) te dice que te entiende? Espera, y en seguida le preguntas, ¿Cómo es que me entiendes? “Valeria, yo también sufrí de bulimia”.
Y es cuando el mundo se te cae a tus pies. Pum. ¿Es posible sentirse bien? O mejor dicho, me atrevo a preguntar, ¿es posible ser feliz? Esta amiga, hoy, me ha demostrado que sí.
Mi vida pasa sin más. Mis días se caracterizan por seguir la misma rutina: Me levanto, me peso, me deprimo, me atraco y vomito, me prometo que no voy a comer en todo el día, me atraco de nuevo y vomito, duermo, me deprimo y me paso las horas pensando en lo miserable que es mi vida y en que podría estar aprovechándola pero no lo hago. Osea, me he acostumbrando tanto a estar triste, sola y encerrada en mis problemas que no me he dado el lujo de pensar que quizás pueda haber algo más, quizás este no sea mi fin. Siempre he pensado que esto de la felicidad no era para mi, pero cuando te desmayas por tercera vez debido a la bulimia, te lo replanteas.
Quizás, y solo quizás, todo esa gente que dice ayudarme en realidad no quiere joderme y hacerme engordar; sino mostrarme que puedo ser normal y que todo este sufrimiento es innecesario. ¿Estaré soñando? No lo sé, pero mi amiga me ha animado a intentar hacer algo que llevo mucho tiempo evitando, y esa cosa es simple: vivir.
Estoy en periodo de prueba durante dos semanas (me lo han reducido) con la psicóloga, sino me internan. Mañana empiezo con antidepresivos y pastillas para la ansiedad.
¿Qué significa esto? Que voy a intentar cambiar mi forma de vida. Fuera atracones y fuera vómitos. ¿Las calorías? Aumentaré la cantidad diaria a 500 e intentaré no ayunar. Al principio será difícil, pero lo voy a intentar. Voy a dejar temporalmente el blog, las voy a echar muchísimo de menos porque de verdad les debo demasiado, fueron un gran apoyo siempre.
De todas formas, estaré en esta página, que es como una comunidad de personas como nosotras organizada a modo de facebook: http://www.mariposasdesuspiros.socialgo.com/ . Además allí estoy organizando una carrera para Marzo (irónico, lo sé, pero una no puede cambiar así de repente), así que las espero.
Las quiero demasiado y espero que entiendan y me brinden su apoyo en mi decisión.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Fuera de servicio


Tantas cosas quisiera contar, que no sé ni por donde empezar… Veamos, recapitulemos primero: El martes de la semana pasada me encontré tan mal que cometí la estupidez de mandarle un mensaje al psicólogo de la universidad. El jueves por la mañana fui a consulta, le conté todo y me pasó un par de test. El mismo jueves por la tarde volví y me comentó que tenía depresión severa, bulimia y me autolesionaba, vamos que no me dijo nada que no supiera… El fin de semana pasó sin nada importante que contar salvo que el domingo tuve una discusión con mi madre, no podía más y me corté en al pierna.
Llegó el lunes y todo se fue a la mierda… Ese día tenía que volver a consulta con el psicólogo, y tras una hora de consulta, a punto de acabar, ocurrió algo que cambiaría completamente el curso de mi vida: Se me abrieron las heridas de la pierna y, como llevaba un pantalón claro, se empezó a manchar de rojo. A partir de ahí todo pasó muy rápido: Me pidió que le enseñara las heridas, llamó a mi madre, ella se enteró de TODO y acabamos el día en una asociación de bulimia y anorexia de mi ciudad pidiendo cita para el día siguiente. Vale, el martes: Fui a la asociación esa y tras 2 horas hablando con la psicóloga del centro puedo sacar varias conclusiones:
  • TENGO QUE/DEBO DE ir una vez a la semana al psicólogo y una vez cada dos, al psiquiatra. ¿Por qué digo DEBO si en teoría soy mayor de edad? En estos casos, sobre todo si hay cortes, los padres pueden solicitar a un juez mi custodia de nuevo. Osea que quiera o no quiera tengo que iniciar tratamiento.
  • No quiero tratamiento, así que la psicóloga (que me cae bastante mal, la verdad) me dijo que ella me iba a tratar primero la depresión y cuando yo quisiera hablábamos sobre mi actitud con la comida. 
  • Puede que no le contara toda la verdad, ya que le di a entender de que mi único problema eran los atracones, osea nada de ayunos ni de restringir calorías. Así que me recomendó que pasara mucho tiempo fuera de casa. TRADUCCIÓN: Tengo excusa para “comer” fuera.
  • Mi madre en casa está paranoica y me pregunta a cada rato si estoy bien. También sospecha de mi cada vez que me ve por comer porque piensa que voy a vomitarlo todo… Vamos, que la situación en casa es de lo más placentera. (MODO IRÓNICO: ON)
Todo esto me supera. Seamos sinceros, yo no quiero recuperarme. Simplemente no quiero. Osea, llevo todo este tiempo luchando por un maldito peso más bajo y por más que ahora todo el mundo pretenda que me recupere, no voy a cambiar mi forma de ver las cosas. Lo siento de verdad por toda esa gente, pero yo sigo con mis ideas claras, y hasta que no consiga un 4 en la báscula paso de todo el mundo… ¡Solo quiero que me dejen en paz! ¿Tan difícil es? Joder, odio que todos me estén diciendo “Es por tu bien, luego nos lo agradecerás”. ¿Ah, si? ¿Cuando? ¿Cuando sea una maldita vaca obesa pero sin bulimia? Dejen de joderme, por favor… Yo voy a seguir haciendo lo que me de la gana, solo que con más cuidado.
Y mientras todo esto pasa, he de decir que ¡Adiós 6, Hola 5!