Mi primera entrada al volver se llamaba
Send a wish upon a star
Lo que significa, pedirle un deseo a una estrella. Resulta gracioso porque,
Las estrellas se encuentran a miles de millones de años luz,
lo que implica que cuando tu deseo llegue,
la estrella ya estará muerte.
Al igual que tu sueño.
It’s kinda funny, isn’t it? Siempre supe que una de las principales causas de mi depresión y todo lo que vino asociado (trastornos alimenticios, sel-injury, posibles trastornos de personalidad límite) fue debido a mi excesiva autoexigencia. Querer es poder y yo ante todas las cosas quería estudiar medicina, así que hice lo imposible por entrar. Estoy estudiando medicina y al decirlo me lleno de orgullo porque de verdad era algo deseaba, algo que dirigía mi vida, que la controlaba.
Pensé que todo acabaría una vez alcanzase mi meta. Pero, haciendo una analogía a las “metas” de pesos (kg) que os ponéis muchas de vosotras, desafortunadamente no es así. No es tan fácil. Tu propia obsesión, tu propia mente enferma te acaba consumiendo y ella no entiende de barreras.
Puedes fingir que estás bien, puedes encerrar al monstruo que llevas dentro pero eso no lo destruye sino que lo altera más, esperando impaciente cualquier debilidad, cualquier inseguridad cualquier quiebra en tu fuerza de voluntad; para salir y demoler cualquier esperanza de bienestar. No estás bien, nunca lo estuviste y ¿nunca lo estarás?
He vuelto a cortarme, a mentir, a llorar por cualquier cosa, a tener ataques de ansiedad, a desear morir. Quiero estudiar medicina pero yo misma me lo estoy vetando. No le encuentro sentido a nada y mi motivación se encuentra ausente. ¿Resultados? Primer parcial de la carrera (el de Bioquímica): 4,9.
Mi médico me ha recetado antidepresivos (de nuevo) y quiere ver como evoluciono. Mi madre no sabe nada y no sé si contárselo ¿qué hago? Aunque antes quería escapar de esa maldita casa, ahora echo muchísimo de menos a mi madre. Quiero darle un abrazo y que me diga que todo estará bien. Necesito su protección pero lo último que deseo es preocuparla.
Nada va bien, nada va como yo quería. Sé que seré una médico excelente, sé que nadie tiene más vocación que yo; y también sé que he llegado al punto en que no me importa ser una médico de 45, 50 o 60 kilos, solo quiero serlo. Y por culpa de toda esta mierda cada vez me siento menos capaz.
Confiaré en este nuevo antidepresivo y juro que pondré TODO de mi parte, pero cada día puedo menos. Y ¿qué más da si quiero, si ya no puedo?




