lunes, 11 de abril de 2011

EXIT

Eso es lo que necesito, una salida. O una entrada, depende de como se mire. El caso es que necesito que todo esto cambie, necesito que mi vida cambie, necesito salir de este maldito círculo vicioso en el que me he metido. Pero no estoy lista todavía, necesito cambiar unas cuantas cosas para permitirme empezar de nuevo mi vida… Bueno, esto suena muy filosófico y sinceramente ayer ayuné y no tengo muchas ganas de pensar. 
El caso es que todas y cada una de ustedes tiene razón: si quiero, puedo. Yo y mis miedos somos los únicos que nos anteponemos a mis metas. Qué más da lo que piensen los demás. Ayer me dijeron una frase que decía “You can't control everything around you, but you can control yourself”. Y es lo que pretendo hacer. Entraré en un estado de autismo donde lo único que me preocupe sea todo aquello que quiera conseguir: adelgazar y entrar en medicina. Yo quiero y sé que puedo, entonces, ¿dónde está el problema?
Estoy intentando devolver todos los comentarios, pero no soy capaz. Así que por favor no piensen que las tengo olvidadas, simplemente no tengo tiempo aún. Pero saben que siempre que puedo me meto por sus blogs. Gracias por estar ahí y apoyarme cuando más lo necesito :)

sábado, 9 de abril de 2011

Mal no, lo siguiente

Me pesé y no me pregunten cómo, pero he engordado. Esta semana me he laxado, he ayunado, he vomitado la comida (a veces), he restringido calorías, me he matado en el gimnasio… y he engordado. No me lo explico, aunque lo cierto es que ya debería de estar acostumbrada a ver a la misma gorda en el espejo día tras día. Pero bueno, eso solo ha sido la gota que colma el vaso porque esta semana ha sido horrible… Me siento como una frase del blog de soñardespierta: “Bitch, you’re only alive, because it’s illegal to kill you”.
Sinceramente, siempre intento que mis entradas no sean tan deprimentes como mi estado de ánimo. No quiero que este blog sea triste, porque ya tengo suficiente con mi día a día. Pero es que hoy no puedo más. Siento que todo se está yendo a la mierda. Me esfuerzo e intento luchar por lo que quiero… Para nada. Para después lograr nada. 
Días como hoy, pienso que no vale la pena continuar. Días como hoy, me resigno a pensar que nunca seré delgada y nunca estudiaré medicina. Días como hoy, tengo claro que si no he cumplido mis sueños es porque ellos tenían razón. Me he pasado toda mi vida tratando de callar a todas esas personas que me decían “Medicina es una carrera muy dura para ti”, “No eres capaz”, “Nunca podrás ser delgada porque eres de constitución ancha” y más tonterías del estilo. Siempre he intentado luchar por lo que quería. Pero, ¿y si estoy yendo a contracorriente? ¿Y si ellos tenían razón y simplemente debo darme por vencida?
Quiero creer que aún quedan esperanzas y que tengo motivos para no rendirme, pero es que el odio y el asco que siento interiormente me están cegando… Sé que la única persona que me puede ayudar soy yo misma, soy la única que me puede sacar de este pozo en el que yo solita me he metido; pero es que no sé si soy capaz de encontrar la salida por mi cuenta...

martes, 5 de abril de 2011

Día a día

Bien. Mis días pasan sin mayores acontecimientos. Solo me dedico a estudiar y a comer lo menos posible. Mentir también es una actividad habitual ya… Hoy, he tenido que ir a la psicóloga y se suponía que me diría si tenía que ir a un centro de día o no. Se creyó que estaba comiendo mejor al ver que la báscula solo marcaba 0,5 kg menos que la semana anterior. Lo que ella no sabe que es ese peso era fruto de beber un litro de agua y medio de Coca-cola light antes de la consulta.
No sé cuanto estaré pesando ya que me he propuesto con una amiga no pesarnos hasta el Sábado. De todas formas no pondré el peso en una entrada, me avergüenzo. Y bastante. Es muy alto, a mi parecer, pero a la vez se aproxima bastante a uno de los pesos más bajos que he tenido (que tampoco ha sido muy liviano que digamos…). El caso es que tengo miedo de llegar al peso que quiero y seguir sintiéndome como la gorda que soy. Me da miedo no poder parar después. Antes estaba segurísima de que eso no me iba a pasar, pero es que estoy adelgazando (según la báscula) y al verme desnuda enfrente de un espejo sigo sintiendo el mismo asco y odio que sentía al pesar 75 kilos… Y hace bastante de eso. 
Bueno, no tengo tiempo para preocuparme de esas cosas. Ya llegará el momento. Ahora me tengo que enfocar en preparar selectividad (por tercera vez) y entrar de una maldita vez en medicina. No he podido pasarme por casi ningún blog y me siento muy apenada de ello, lo siento :(

domingo, 3 de abril de 2011

A ver si aclaro esto un poco...

Sinceramente no tengo muchas ganas de escribir pero me siento mal si dejo que la última entrada sea la que me defina. He de admitir que soy una persona muy impulsiva, y si siento algo ya lo llevo directamente a un extremo. Es muy fácil de comprender: Ayer me sentía mal conmigo misma y directamente pensé que todo en mí era pésimo y que soy lo peor que existe en este mundo. Supongo, ahora que lo pienso, que esa puede ser una de las causas de mi problema: Si me siento mal en algún momento, siento que me sentiré así siempre e intento parar eso que me molesta. ¿Cómo? Comiendo. Listo, ya me siento mejor. Pero el número de calorías que he comido no es aceptable, así que me voy directamente al extremo (de nuevo) y pienso que me volveré una obesa mórbida. Así que vomito. Ahora sí está listo, ¿no? No, nunca es suficiente. Laxantes, ayuno… Es todo un maldito círculo vicioso y todo por no saber controlar mi impulsividad.
El caso es que no me odio, o por lo menos no tanto como di a entender en mi entrada anterior. Y las personas que se sintieron identificadas con mi entrada, tampoco deberían. No soy quién de decirles como han de sentirse, pero ¿si no empiezan a quererse a ustedes mismas, cómo podrán dejar que alguien las quiera? No digo que el objetivo sea esperar que alguien las quiera, no sé si me explico… Es necesario querernos porque al fin y al cabo, es con nosotras mismas con las que conviviremos el resto de nuestra vida.
¡Ojo! Querernos y resignarnos no significa lo mismo. Yo puedo decir que me quiero un poquito, pero odio ciertas partes de mi, entre las que destaca mi cuerpo. No sé si será parte del trastorno, pero estoy convencida de que me querré más si cambio las partes que no me gustan. Es por eso por lo que sigo aquí, para lograr un día quererme de verdad tal y como soy.
Puff menos mal que no quería escribir… En fin, gracias por todos los comentarios y siento de verdad no poder devolverlos pero en cuanto tenga tiempo lo haré. Las quiero, no se rindan :)

sábado, 2 de abril de 2011

Odio

La palabra “odio” siempre me generó mucho respeto. Yo no soy una persona que dice “te quiero” o “te odio” de buenas a primeras, y el hecho de que alguien me las diga significa muchísimo para mi. Odiar a alguien implica conocer a esa persona hasta el punto de poder afirmar que en ella no hay nada que merezca la pena apreciar, que cada variable de su vida te produce repugnancia o malos sentimientos. Odiar a alguien implica la imposibilidad de estar cerca de esa persona o de soportar su mera presencia. Es muy difícil afirmar que odias a alguien porque todas y cada una de las personas tienen algo que las hace especiales, y el hecho de que no encuentres nada en absoluto en una persona es horrible. 
Yo solo odio a una persona; y esa persona soy yo.
De verdad que lo siento tener que venir aquí y decir este tipo de cosas. No quiero que se preocupen en ningún momento, siempre he pensado que los problemas de los demás son más importantes que los míos y ustedes ya tienen suficientes. Pero es que tenía que contarlo porque este sentimiento me está matando por dentro…
Me levanto cada mañana con esperanzas de que este sea un buen día. Intento que sea un buen día. Y siempre me voy a dormir con sensaciones diferentes pero intento nunca perder esas ganas de seguir luchando por lo que vale la pena. La vida de una persona se mide por esas ganas de continuar pese a las adversidades. Pero la gente no es de acero, yo no soy de acero. Y cuando en tu vida has recibido tantas puñaladas que ya ni sabes por donde te vienen, empiezas a decaer. Obviamente no decaes de un día para el otro, pero a pesar de que intente no pensar en ello, me estoy dando cuenta de que ya casi no queda ni rastro de la sonrisa que una vez tuve… 
Es horrible vivir así, odiando cada centímetro de ti. Y no es solo por la comida, ¡ojalá eso fuera lo único! Pero yo he intentado centrarme en ese punto ya que representaba lo más fácil de cambiar. Y eso se ha convertido en una obsesión que ha alcanzado límites que creía insospechados. Vea lo que vea en la báscula, me deprime. Estoy adelgazando, pero ya no es suficiente. Necesito más…
Me odio y de verdad lo siento por todas aquellas que hayan leído esto y se sientan mal por mi. No lo hagan, por favor. Por ahora no me rindo, ni lo tengo pensado hacer; simplemente sentía necesario expresar en palabras mi caos mental.
Las quiero, y espero que me perdonen el no poder pasarme por todos los blogs :(