La palabra “odio” siempre me generó mucho respeto. Yo no soy una persona que dice “te quiero” o “te odio” de buenas a primeras, y el hecho de que alguien me las diga significa muchísimo para mi. Odiar a alguien implica conocer a esa persona hasta el punto de poder afirmar que en ella no hay nada que merezca la pena apreciar, que cada variable de su vida te produce repugnancia o malos sentimientos. Odiar a alguien implica la imposibilidad de estar cerca de esa persona o de soportar su mera presencia. Es muy difícil afirmar que odias a alguien porque todas y cada una de las personas tienen algo que las hace especiales, y el hecho de que no encuentres nada en absoluto en una persona es horrible.
Yo solo odio a una persona; y esa persona soy yo.
De verdad que lo siento tener que venir aquí y decir este tipo de cosas. No quiero que se preocupen en ningún momento, siempre he pensado que los problemas de los demás son más importantes que los míos y ustedes ya tienen suficientes. Pero es que tenía que contarlo porque este sentimiento me está matando por dentro…
Me levanto cada mañana con esperanzas de que este sea un buen día. Intento que sea un buen día. Y siempre me voy a dormir con sensaciones diferentes pero intento nunca perder esas ganas de seguir luchando por lo que vale la pena. La vida de una persona se mide por esas ganas de continuar pese a las adversidades. Pero la gente no es de acero, yo no soy de acero. Y cuando en tu vida has recibido tantas puñaladas que ya ni sabes por donde te vienen, empiezas a decaer. Obviamente no decaes de un día para el otro, pero a pesar de que intente no pensar en ello, me estoy dando cuenta de que ya casi no queda ni rastro de la sonrisa que una vez tuve…
Es horrible vivir así, odiando cada centímetro de ti. Y no es solo por la comida, ¡ojalá eso fuera lo único! Pero yo he intentado centrarme en ese punto ya que representaba lo más fácil de cambiar. Y eso se ha convertido en una obsesión que ha alcanzado límites que creía insospechados. Vea lo que vea en la báscula, me deprime. Estoy adelgazando, pero ya no es suficiente. Necesito más…
Me odio y de verdad lo siento por todas aquellas que hayan leído esto y se sientan mal por mi. No lo hagan, por favor. Por ahora no me rindo, ni lo tengo pensado hacer; simplemente sentía necesario expresar en palabras mi caos mental.
Las quiero, y espero que me perdonen el no poder pasarme por todos los blogs :(